Llevar su Dinero al Lugar Correcto


Cada persona y cada entidad de negocio necesita una forma de ser identificada. A nivel personal, la mayoría de los países tiene Números de Identificación Nacional para cada ciudadano de un país. En los Estados Unidos, este número es el Número de Seguridad Social de una persona. Aunque no se usa tanto como el Número de Seguridad Social, en el España los ciudadanos tienen un Número de Seguro Nacional que es usado para regular y rastrear beneficios estatales.
Justo como los individuos necesitan números de identificación, los negocios también necesitan números de identificación. En la industria bancaria de los Estados Unidos, un banco es identificado por un número de ruta de nueve dígitos. Sin embargo, en el España, cada banco es identificado por un código de clasificación de seis dígitos. Estos números pueden ayudar a garantizar que los dineros y pagos sean acreditados a las cuentas correctas.

Los códigos de clasificación empezaron a existir en la década de los 1960s. Antes de los códigos de clasificación, se usaban códigos nacionales. Los códigos nacionales podían ser de entre tres y cinco dígitos de largo. Sin embargo, con una creciente necesidad de automatización, velocidad y precisión, los códigos de clasificación de seis dígitos fueron introducidos.
Es importante entender que estos números no son asignados al azar. Cada dígito o grupo de dígitos dentro del número tiene un significado. Saber el significado de estos números le permite a una persona entender cual es el bando del o al cual se está transfiriendo, la ubicación general del banco, y la sucursal específica de dicho banco.
El formato de los códigos de clasificación del España es el siguiente: XX-XX-XX, seis dígitos dispuestos en tres pares. Los primeros dos dígitos identifican a un banco en particular. Por ejemplo, Barclays es representado por el número 20; los primeros dos dígitos de Lloyds son 30. Así que al ver el primer par de dígitos, uno puede saber qué banco está involucrado en una transacción en particular. Los otros dos pares de dígitos que se utilizan indican la sucursal en específico donde se tiene la cuenta. Puede verse como una dirección en específico para un banco; contiene información acerca del banco en cuestión, la cual sería equivalente al nombre de un individuo en una carta. La ubicación, que sería similar al nombre de una calle, y el número de casa indicando una residencia particular sería representado por el número de sucursal.

Los códigos de clasificación son usados en el España para transferir fondos entre bancos dentro del España. Para transferir entre bancos internacionales, se requieren otros números: un IBAN (Código Internacional de Número de Cuenta) o BIC (Código Identificador Bancario). Justo como los códigos de clasificación dentro del España, el IBAN o el BIC son direcciones específicas para una cuenta en un banco en particular dentro de un país. Al transferir dineros entre cuentas, la precisión de los números tales como el IBAN o el código de clasificación puede hacer toda la diferencia al llevar el dinero al lugar correcto.